Buscas tu propio negocio en Google, sin estar conectado con tu cuenta, y no sale, o sale mal. Antes de asustarte, mira esta lista: casi siempre es una de estas cosas, y casi todas se arreglan sin gastar un euro.
Es una de las frases que más escucho en la comarca: «Yo tengo mi negocio en Google, pero nadie me encuentra». Me lo ha dicho un fontanero al que solo le llegaban avisos por el boca a boca, y también una clínica veterinaria que estaba segurísima de tener todo en orden. Casi nunca es verdad al cien por cien: normalmente el negocio SÍ está en Google, pero con algo a medias que le impide aparecer.
¿Por qué no aparece mi negocio cuando lo busco en Google?
Los motivos más comunes son: no tienes ficha de empresa en Google (o sin reclamar), la ficha tiene datos incompletos, tu web es muy nueva y Google todavía no la ha revisado, hay un error técnico, o compites con negocios más establecidos. Vamos uno por uno.
1. No tienes ficha de empresa en Google, o no la has reclamado
Es la causa más habitual. Cualquiera puede crear una ficha de tu negocio sin que tú lo sepas, y si nadie la ha reclamado como administrador, no puedes ni corregirla ni verla en detalle.
2. La ficha existe, pero está incompleta
Categoría equivocada, sin horario, sin fotos. A una fontanería, por ejemplo, le puede estar penalizando algo tan simple como no tener marcadas las zonas donde trabaja. Google no puede recomendar lo que no entiende bien.
3. Tu web es muy reciente
Google puede tardar días o semanas en revisarla, sobre todo si nadie más enlaza todavía a esa página.
Cómo comprobarlo tú mismo, gratis
Busca en Google exactamente esto: site:tudominio.es (cambiando tudominio.es por el tuyo). Si no sale nada, tu web todavía no está indexada. Si sale, pero pocas páginas, es que a Google le falta terminar de revisarla.
4. Un fallo técnico que ni se nota a simple vista
Una etiqueta que le dice a Google «no me indexes» puesta sin querer, una web lenta, o un error del servidor el día que Google pasó a mirarla. Hace falta mirarlo con Google Search Console, que es gratis.
5. Simplemente hay más competencia de la que crees
A veces todo está bien hecho y aun así cuesta salir arriba. Aquí no hay arreglo rápido: es cuestión de ir sumando, con reseñas, contenido y tiempo.
Antes de gastar en nada, comprueba primero cuál de estos motivos es el tuyo. La mayoría de las veces la solución es gratis.